Genios incomprendidos


Suena el timbre. Los pasos de decenas de personas se apresuran subiendo por las escaleras. El repiqueteo de los tacones de aguja y los destellos del charol se entremezclan con el perfume que inunda el ambiente. Todos han elegido sus mejores galas para asistir al concierto que tendrá lugar esa noche.

Se trata de una joven artista que pese a su temprana edad –tiene poco más de 20 años– ya ha recorrido las salas de concierto más exclusivas de medio mundo. Ha estudiado en Londres, donde reside en la actualidad, y ha sobresalido entre el resto de sus compañeros por su maestría con el violín. Sin embargo, una carrera tan brillante como la suya no parece impresionar al público que, ya con menos decoro del que mostraban en el vestíbulo, procede a tomar asiento.

Comprendiendo la Tradición


La Tradición es un concepto que evoca multitud de prejuicios, incomprensiones, fanatismos e ignorancia entre aquellos que se consideran modernos y que contemplan la modernidad desde una óptica positiva, desde la linealidad de la historia, viendo en el continuo ir hacia adelante —alejándose de todo ligamen con los ancestros— el triunfo sobre unas pretendidas tinieblas de oscuridad e ignorancia, que erróneamente identifican como un lastre o peso que es preciso dejar en el camino.

Es evidente que el hombre moderno es incapaz de entender la Tradición, que se encuentra desarmado ideológicamente, argumentalmente y a cualquier otro nivel para comprehender un concepto tan extraño para los que vivimos en el mundo de nuestros días. Espíritu y modernidad nos aparecen como antagónicos, como antítesis irreconciliables que pertenecen a mundos y realidades muy distintas. El espíritu es la base y sustento de toda gran obra humana: sin el concurso de esa fuerza esencial, que nutre grandes proyectos y edifica civilizaciones, nada tiene garantía de duración, nada puede prolongar su existencia más allá de un breve e insignificante espacio de tiempo. La dimensión material no deja de ser un reflejo de aquella más elevada, de la espiritual, y cuando prescinde de ésta la existencia, y la vida misma, se reduce a un acontecer vacío de hechos insustanciales, de conflictos, enfrentamientos y caos.

Percepciones del oriente: ¿Budismo pacifista?

Bodhisattva Manjushri Negro
Bodhisattva Manjushri Negro
El extremo oriente siempre ha tenido un punto de exotismo y de atracción para los europeos. Desde la Europa burguesa y liberal de tiempos decimonónicos hasta la actualidad nuestra percepción de esas latitudes, así como del sistema de creencias, doctrinas y tradiciones que lo articulan, ha estado condicionada por una profunda incomprensión, tanto en el mensaje como en el contenido mismo de la doctrina y sus efectos prácticos sobre aquel que decide ponerla en práctica. Quizás el caso más paradigmático de tales mixtificaciones lo constituya el Budismo, cuya doctrina de los orígenes es totalmente desconocida por parte de aquellos adheridos a las corrientes integradas dentro de lo que se conoce como new age.

Si bien es cierto que Buda se pudo mantener impreciso, de manera intencionada, respecto a ciertas partes de la doctrina o se negó a darle la forma de un sistema filosófico con un contenido especulativo, tal y como desde Occidente se concebía al extremo-oriente en sus construcciones espirituales como una suerte de filosofías sobre la existencia muy sutiles al tiempo que una especie de tratamiento terapéutico contra los males y contrariedades de la vida, lo cierto es que el Budismo obedece a una lógica, tanto a nivel mental como espiritual, que trasciende toda reflexión filosófica y en ningún caso se propone como un antídoto contra los males generados por la vida.

El Dharma y la sociedad de castas

Según la tradición hindú, la existencia de los seres humanos en el mundo no obedece a casualidades, no es el azar el que permite que unos se desarrollen de una manera mientras los otros lo hacen de forma distinta. Todo nacimiento en la dimensión humana, material y del mundo manifestado se atiene a unas condiciones previas en su formación y posterior existencia.

En la sociedad tradicional de los Vedas el sistema de castas no definía tanto un sistema social sino más bien una forma de ser y actuar en el mundo. Esta situación implicaba que el nacimiento en una u otra casta no tenía una importancia menor: definía aptitudes y formas de estar y desarrollarse en el mundo, atribuía unas funciones concretas a cada persona y establecía unos límites o condicionantes en el curso de la vida. Las condiciones del devenir biológico y existencial de cada persona obedecen así a condiciones preexistentes, y al mismo tiempo éstas condicionan también su espíritu.

Presentación online de «Julius Evola y la civilización del cuarto estado»

El próximo jueves 13 de noviembre a las 21:30 retansmitiremos en directo por YouTube la presentación del libro «Julius Evola y la civilización del cuarto estado».

El enlace de la retransmisión este, y la convocatoria del evento en Facebook la tenéis aquí.

La presentación irá a cargo de su autor, Ángel Fernández, y se dividirá en los siguientes apartados:
  • Breve presentación del proyecto editorial «Hipérbola Janus»
  • Presentación del libro a cargo de su autor.
  • Turno de preguntas y respuestas.
Para más información acerca de este evento, no dejen de visitar tanto esta web como otros canales oficiales como nuestra página de Facebook o nuestro perfil de Twitter.

Los interesados en adquirir un ejemplar del libro, pueden ponerse en contacto con nosotros escribiendo un e-mail o comprándolo por Amazon (en formato físico o Kindle).

¡¡Os esperamos!!