La cualidad de lo Eterno


Una de las cualidades de lo antimoderno reside en dar prioridad a los principios, las ideas y los valores frente a toda forma de pragmatismo, frente a la hipocresía y la falta de escrúpulos en general. Es precisamente la cualidad de lo Eterno y la inmutabilidad de esos principios lo que también define la línea que, desde Hipérbola Janus, pretendemos seguir ante nuestros lectores y público potencial. Por el contrario, el hombre moderno adolece de esa integridad, de ese equilibrio espiritual y de valores, y lejos de mantenerlo por encima de las contingencias del momento, se ve sometido y guiado por éstas, adaptando siempre su discurso a aquello que conviene en cada momento. Para el hombre moderno, aquel que vive bajo los antivalores de la sociedad capitalista, lo más importante reside en el éxito personal, en la búsqueda de aquello que pueda satisfacer sus necesidades inmediatas, en lo que sea capaz de generar dinero y colmar las ambiciones propias de todo espíritu pequeñoburgués — el dominante en nuestros días. Éste se deja fascinar por todo aquello que es voluble y que, por su naturaleza fugaz, es efímero y fruto del momento.

Arthur Moeller van den Bruck, por fin en español

Hipérbola Janus tiene el placer de hacer llegar a lectores la obra del afamado autor alemán Arthur Moeller van den Bruck. Los títulos que presentamos a continuación suponen una contribución, a nivel editorial, de primer orden por varios motivos.

Actualmente podemos encontrar escritos sobre la obra de Van den Bruck en castellano, existe algún ensayo, como el brillante análisis llevado a cabo por el gran intelectual francés Alain De Benoist, así como artículos breves sobre sus ideas publicados en distintos medios. Sin embargo, hasta ahora nunca se había traducido «El Tercer Reich», obra cumbre del autor alemán, y que consagraría su figura en los años sucesivos, especialmente en el ámbito político-ideológico, apareciendo como guía de la generación alemana surgida después de la I Guerra Mundial. La citada obra también tiene la cualidad de ser un documento histórico de primer orden respecto a la percepción de las consecuencias del conflicto, del espíritu reinante entre las jóvenes generaciones de alemanes nacionalistas que se habían incorporado a la vida civil. De ahí que ésta obra, nacida en 1923, tenga el valor de ser un testimonio generacional, especialmente en relación a la juventud de corte conservador y nacionalista, así como un revulsivo para generar esperanzas y capacidad de superación en medio de la desolación.

«El hombre político» constituye un interesante compendio de escritos, de carácter breve pero que condensa ideas y reflexiones muy profundas y precisas, publicados entre 1916 y 1924 en diversos periódicos de la época, destacando Gewisen, que se convirtió en el órgano de expresión oficial del Juni-Klub (Club de Junio), el cual reunía a los llamados «jóvenes conservadores», toda aquella juventud nacionalista de carácter conservador —que no reaccionario— que habían sido desmovilizados tras el conflicto y sentían la necesidad de intervenir activamente en la vida política alemana de posguerra.

No podemos obviar que Moeller van den Bruck fue testigo directo de los acontecimientos históricos que concurren en su obra: Nació en la Alemania del II Reich, la del Káiser Guillermo II y Bismarck, fue consciente de los conflictos generados en su época, viajó a través de numerosos países por toda Europa contactando con los círculos intelectuales más selectos, era habitual de los cafés literarios parisinos, y un profundo conocedor de las obras de Nietzsche y Dostoievsky —quienes fueron su principal fuente de inspiración— para acabar captando la esencia de toda una época, la de la Europa burguesa y liberal de los años que precedieron a la Gran Guerra, conflicto éste que debería transformar decisivamente tanto a Alemania como al resto de Europa.

Acerca de la Libertad

En los tiempos actuales muchos conceptos han sido objeto de manipulación, utilizados subrepticiamente con otros propósitos distintos a los que obedece la propia etimología de los mismos, manoseados y objetos de un uso y abuso que ha llegado a desnaturalizarlos hasta límites absurdos y grotescos, vaciándolos totalmente de significado. Tal es el caso del término «libertad», del cual tan a la ligera se habla en estos tiempos actuales y que, al mismo tiempo, tanto se ignora en su significado y más íntima esencia. Hoy día muchos entienden la «libertad» desde una perspectiva simple y vulgar, como «el hacer lo que queramos» o «actuar sin ningún tipo de restricción», como si el ejercicio de la libertad implicase un hacer desbocado, totalmente irracional y totalmente falto de sentido. Así vemos que muchos, especialmente entre los más jóvenes, creen experimentar la libertad en la medida que se autodestruyen con las drogas, se alejan de sus raíces o bien abrazan formas de vida totalmente atomizadas. Si realmente creemos en la libertad como un valor positivo y de superación nunca puede venir asociado a comportamientos o ideas disolutivas.

«El Tarot y la Filosofía», de Giuliano Kremmerz

Portada de «El Tarot y la Filosofía»
El Tarot y la Filosofía fue publicada originariamente como una compilación de artículos que, obedeciendo a una lógica más argumental que cronológica, vio la luz por primera vez en el año 1944 bajo el título I tarocchi dal punto di vista filosófico, en Milán, y a cargo del grupo editorial Fratelli Bocca. La compilación comprende los siguientes escritos, redactados en un intervalo de 14 años, entre 1909 y 1921:
  • «El libro de los Arcanos Mayores» (1909)
  • «Preludio de la Piromagia» (1909)
  • «La Magia Adivinatoria: Los Tarots» (1921)
  • «La muerte» (1923)

Al margen de estos escritos, podríamos añadir dos capítulos más que nos aparecen de forma fragmentaria, como extractos del «Commentarium» y relacionados con el apéndice de «Materialismo y Realidad Mágica», y el extracto de «Niego, Confirmo, Comento», que se publicó en la conocida revista fundada por Giuliano Kremmerz «Mondo Occulto», durante el mes de enero de 1911. Paralelamente, fue añadido otro artículo publicado durante el mes de diciembre de ese mismo año bajo el título de «Preámbulo a la medicina Áurea».

Posteriormente, tendrían lugar dos reediciones más, tras edición de 1944: La primera de ellas a cargo de Edizioni del Graal, de Roma, en 1981 y, posteriormente, otra a cargo de Edizioni Il Torchio, también en la capital italiana, y en el año 1999. En esta ocasión, podemos afirmar orgullosamente que Hipérbola Janus ha publicado por primera vez esta obra en lengua castellana. Precedentemente, nuestros lectores han sido testigos de la publicación de «La puerta hermética», una de las obras más importantes del autor italiano, y publicada en el año 1910. La edición inicial, la de 1944, no está exenta de polémica y críticas por parte de los acólitos y seguidores del pensador italiano, dado que se atribuye cierta arbitrariedad a la compilación de los textos, e incluso la omisión deliberada de fragmentos o frases con unas intenciones no del todo claras.