Giambattista Vico, el primer antimoderno

Giambattista Vico
Giambattista Vico no pasa por ser un filósofo excesivamente conocido entre el gran público, y en términos generales su extensa obra ha sido poco estudiada y poco traducida a otros idiomas, eso si exceptuamos su Scienza Nuova, una obra concebida en los albores de la ideología iluminista y la ideología moderna de la Ilustración. Estamos hablando, naturalmente de la antesala de la revolución francesa, del proceso de formación del fermento ideológico que impulsaría el cambio histórico en el que, desde hace más de 200 años, nos hayamos inmersos. Esta obra, a la que nos referiremos repetidamente a lo largo de este artículo, podríamos entenderla, a grandes rasgos, como un intento de concebir un ensayo o reflexión sobre la morfología de la civilización europea de su tiempo, hasta las primeras décadas del siglo XVIII, mediante un análisis profundo del lenguaje, de los mitos, de las leyes y de las costumbres de la humanidad con una intención muy concreta que no es otra que la de trazar una relación entre el hombre y su pasado.