El mundo mágico de los héroes, de Cesare della Riviera

El mundo mágico de los héroes

Cesare della Riviera

2022

979-8440943667

Hipérbola Janus

256

★★★★★

Tenemos el placer de presentaros El mundo mágico de los héroes, una obra tan apasionante como enigmática, fruto de la incansable y desconocida labor de traducción, edición y difusión del pensador romano Julius Evola. De hecho, fue el autor tradicionalista quien actualizó y adaptó al italiano moderno este texto por primera vez en 1932 a través de la histórica editorial Laterza. En lo que concierne al texto original, se publicaron dos ediciones en la ciudad de Milán en 1603 y 1605. Por otro lado, el mismo autor, Cesare della Riviera, ya entraña en sí mismo un gran misterio, pues desconocemos su biografía y los hechos que nutrieron su existencia, tanto a nivel humano como intelectual más allá de la citada obra.

¿Pero cuál es el contenido y objeto de El mundo mágico de los héroes? Pues a grandes rasgos podemos hablar de un tratado hermético-alquímico que tiene a la magia como elemento central en el desarrollo o apertura de una vía iniciática con el objeto de abrir de nuevo una vía dentro de la dimensión humana hacia el «Árbol de la vida», que se encuentra en el centro del paraíso terrestre. En definitiva no hablamos de otra cosa que de la restauración del estado primordial y la reintegración con el Centro, que el universo vuelva a vivir en el interior del hombre en un sentido propio y verdadero. La magia, como hemos señalado, ocupa un lugar central en este ensayo, es la piedra angular de la cosmovisión hermético-alquímica que della Riviera nos intenta transmitir, todo ello con la intención de poner de relieve el carácter de ciencia experimental y de técnica iniciática que ella representa y que trata de distinguir de toda suerte de misticismo y mediumnidad. El autor parte de la base de la existencia del componente mágico en el ámbito de las religiones positivas aunque en su ensayo pone de relieve la superioridad de la ciencia mágica, en la medida que no apela a la dimensión subjetiva y «psicológica» de la fe, de los sentimientos o los estados del alma asociados a las religiones más devocionales y modernas. Además la magia, en la medida que aparece como un instrumento de carácter objetivo, con su técnica y aplicaciones puede ser el camino, mediante su práctica, para alcanzar una verdadera virilidad espiritual agotando el máximo de las posibilidades que tal vía puede ofrecer. 

A tal respecto, René Guénon nos ofrece su particular interpretación de la obra de Cesare della Riviera, no exenta de críticas hacia la labor de Julius Evola: 

Este tratado hermético, lejos de ser realmente explícito y estar desprovisto de enigmas como quisiera el autor, es, sin duda, uno de los que más claramente muestran como la «Gran Obra», representada simbólicamente por él como la conquista del «Árbol de la Vida» no debe entenderse en absoluto en el sentido material que querían darle los pseudoalquimistas; entra en permanente contraste con el verdadero hermetismo en relación a sus deformaciones o falsificaciones. Algunas de las explicaciones dadas son realmente curiosas, en particular la que consiste en el propósito de interpretar una palabra, en descomponerla en letras o sílabas que serán el comienzo de otras tantas palabras, que juntas formarán una definición; este procedimiento puede parecer aquí un puro artificio, pero imita lo que se usa en ciertas lenguas sagradas. La introducción y las notas son igualmente dignas de interés, pero a veces suscitan algunas reservas: Evola fue evidentemente seducido por la asimilación del hermetismo a la «magia», entendido aquí en un sentido muy lejano al que comúnmente se tiene, y del adepto al «Héroe», en el que creía encontrar algo semejante a sus concepciones personales, lo que lo llevó hacia interpretaciones un tanto tendenciosas; y, por otro lado, lamenta no haber insistido más de lo que lo hizo en lo que se refiere al «Centro del Mundo», que nos parece completamente esencial, siendo de alguna manera la clave para todo lo demás. Finalmente, en lugar de «modernizar» el texto como pensábamos que debíamos hacer, tal vez hubiera sido mejor reproducirlo tal cual, aún a costa de explicar las palabras o formas cuyo carácter arcaico podría dificultar la comprensión. 

(Publicado en Le Voile d'Isis, 1932) 

Ciertamente, el papel central que nos ofrece la Magia en el presente ensayo encaja perfectamente con las consideraciones evolianas acerca del papel de la misma en sus propias consideraciones y estudios sobre la doctrina tras la experiencia del Grupo de Ur a finales de los años 20. De hecho, en La tradición hermética vemos como el autor romano toma como referencia todo un legado de textos de época helenística, de origen griego y sirio, que nos remiten a la más remota Antigüedad en relación a las enseñanzas hermético-alquímicas, que en lo posterior cayeron en manos de los Árabes, que a su vez las transmitieron a Occidente a lo largo de un periplo de milenios, conociendo su época de mayor apogeo y esplendor en los siglos XVI y XVII hasta terminar derivando en la química moderna, despojadas así de toda cualidad superior y conexión con la virilidad trascendente, y, en definitiva, privada todo su carácter operativo e iniciático mantenido en el devenir de los siglos. En el presente, el carácter sapiencial y la capacidad práctica y operativa de la doctrina se han visto reducidas, dentro de los parámetros interpretativos de la modernidad progresista, a una suerte de química en estado infantil y mitológico, a un conjunto de enseñanzas de las que el moderno científico desconoce sus símbolos y el carácter cifrado y secreto de su lenguaje. 

Es precisamente todo ese universo simbólico y codificado el que Cesare della Riviera nos descubre en la presente obra y nos permite comprender la dimensión de lo sobrenatural, pero no en el sentido luciferino moderno de un superhumanismo amparado en los progresos de la ciencia material, sino desde una perspectiva totalmente espiritual e interior, inmaterial y dentro de los cánones del orden tradicional (tal y como lo entiende Julius Evola). En este sentido vemos como su autor se apoya en una gran cantidad de referentes y autores dentro del gnosticismo, neoplatonismo, la cábala o la teurgia entre otros en lo que viene a representar uno de los últimos ecos de la propia tradición del Occidente medieval, de las corrientes activas y solares asociadas al gibelinismo. No obstante, con el paso de los siglos, y una serie de procesos históricos que marcaron una ruptura cada vez más profunda con el orden tradicional, obligaron a «camuflar» la doctrina con disfraces cada vez más sutiles, y a incidir en una mayor codificación del lenguaje simbólico que la nutría, de tal modo que finalmente, y a ojos del profano, puede resultar un lenguaje confuso y absurdo. En este sentido Julius Evola también apunta estrategias para preservar la doctrina frente a la Iglesia Católica y ante posibles acusaciones de herejía. Por otro lado, conviene apuntar que el texto de della Riviera no solo está actualizado a nivel lingüístico a un italiano moderno, sino que también viene acompañado por un conjunto de notas a pie de página que tienen una función rectificadora respecto a algunos errores del autor original que permiten al lector situar en las coordenadas tradicionales correctas ciertas partes de la obra que puedan resultar confusas o un tanto oscuras.